LEYENDAS DE BRUJAS



EL VIAJE A CUBA

Segun cuenta la leyenda, una mujer recién casada, tuvo que separarse un día de su marido, ya que éste emigró a Cuba para mejorar sus condiciones económicas. Este, una vez en Cuba, se puso a vivir con otra mujer, enterándose su esposa gracias a las cartas que le enviaba una amiga desde aquella isla del Cariba.

La mujer acude  a una vieja bruja, que le confía una práctica diabólica, por medio de la cual llegaría junto a su esposo. Esta práctica consistió en que, a las doce de la noche, la bruja y la mujer volaron por los aires atravesando el mar fueron transportadas a Cuba . Una vez en tierras cubanas, la mujer visitó a su marido, pasando la noche con él sin ser reconocida por éste, debido al embrujo que la poseía. Al dar las doce de la noche del día siguiente, hora en que se rompería el embrujo, la mujer hubo de dejar tan rápidamente a su esposo que, entre abrazos y besos, le arancó una manga de la camisa.

Al aparecer en la playa , junto con la bruja, ve que todavía tiene la manga de la camisa, la cual guardó en su caa en una vieja caja de cedro.

Pasado el tiempo, la mujer mostraba su avanzado estado de gestación, por lo cual fue muy criticada en todo el pueblo. Pero a pesar de todo, la muchacha dio a luz un hermoso niño al que puso el mismo nombre que su marido, lo que levantó gran indignación entre los habitantes de lugar. Ante este hecho, la mujer sólo sufría y esperaba ansiosamente la llegada de su marido.

Por fin, un día el marido llegó a su hogar, e indignado también él , pidió una explicación. La mujer reunió a su esposo y a los habitantes de la zona donde vivía, y exclamó a los cuatro vientos:

Yo nunca te he engañado yo siempre te he amado , pero la manga de tu camisa ¿donde la has dejado?

Al rato la mujer entró en la casa, y, saliendo con su hijo y la manga que  la había desprendido a su marido en Cuba, exclamó:

Esta es la manga que en Cuba te arranqué, yo fuí la que pasó la noche contigo, y este es tu hijo.

Su marido comprendió, y también comprendieron los vecionos, los cuales, “como alma que lleva el diablo”, salieron de aquel lugar ante tal acto de brujería.

 


EL PASTOR Y LA BRUJA

Según contaban, los mayores del lugar, vivía en las cumbres un pastor que se quedó soltero, ya que había dejado a  su novia porque le salió bruja. Un día mientras este pastor, conducía su rebaño de cabras por los senderos de los empinados y serpenteantes riscos de la isla , le salió de pronto de detrás de unos brezales un burro pequeño y muy bonito, quedando el pastor muy extrañado al ver a aquellas horas de la tarde a un animal como aquel suelto y sin dueño. Pero mayor fue su sorpresa, al ver cómo el animal lo seguía y se arrimaba a su lado al pasar por los precipicios con intenciones de tirarlo. Creyó en un primer momento el pastor que se  trataba de un simple juego del animal, pero he aquí que al llegar a una curva donde el abismo era mayor, el burro se enfureció y le dio  patadas para precipitarlo por la ladera abajo.

Visto este extraño comportamiento del animal, el pastor dijo: ” Que me maten si esto no es obra del demonio”,  y, creyendo que aquello era algo diabólico que le quería perjudicar, sacó su cuchillo y se lo clavó en una pata al animal, quedando al instante el burro transformado en su novia, la cual se le apaeció desnuda. La joven, tiritando de frío, pues ya empezaba a oscurecer, le pidió que por favor le diera abrigo que ella se lo pagaría muy bien, a lo que él le respondió que no debería ayudarla por estar por los caminos haciendo brujerías y tratando de matarlo. Ella  le contestó que era por la rabia que le cogió por haberla dejado, pero que, a partir de ese momento, lo olvidaría si la ayudaba. El pastor, como buen hombre, se quitó su capa y tapó aquellas carnes desnudas que, aunque le excibaban, prefirió dejarlas quietas, no fuera que viniera el demonio y quisisiera vengarse.

Al rato llegaron a la casa de la bruja, ésta le dijo que esperase justamente debajo de la ventana de su cuarto, para tirarle la capa y un regalo, pues si volvía a  bajar por las ecaleras despetaría a sus padres. El pastor, desconfiado de que le dijera que estuviese situado exactamente debajo de la ventana, dijo: ” Estoy seguro, Dios mío, que esta bruja me quiere hacer algo malo”, asi que lo pensó mejor y se puso un poco más abajo.

” ¡ Qué suerta San Antonio bendito ! “, exclamó el pastor al ver al rato cómo una piedra de molino cayó exactamente en el lugar que la bruja le había dicho que se colocara, y dirigiéndose a la ventana de ésta, gritó:

” Tu no querias que todo el pueblo se entarase de que eres una bruja, y me querias matar , pero ahora veras como lo voy a contar “.

Al día siguiente lo contó a todo el pueblo, y cuenta la leyenda que a la bruja jamás se la volvió a ver por aquellos lugares, quedando sola, pues nadie volvió a verla nunca mas.

 

LA NOVIA BRUJA

Un muchacho enamorado íba  todos los días caminando al pueblo de al lado a visitar a su novia. Ella  traía tan loco al joven que hiciera, frío o calor, nunca faltaba a su romántica cita.

Llegado el mes de dicembre, el muchacho se puso muy contento, ya que las fiestas navideñas se aproximaban y, además, porque la muchacha cumpliría años en ese mismo mes. Por ello, el muchacho tendría que cocmprarle algún regalo, hecho por el cual sacó unos dineros que tenía ahorrados de  unas ventas de su propiedad que había hecho, y bajo a la ciudad. En la ciudad acudió a una joyería y compró unas preciosas dormilonas de oro para su amada, que, seguramente, la volverían loca. Por la tarde, después de un largo caminar hasta el pueblo, llegó el muchacho cansado a casa de su  novia, y, tras darle su regalo, se sentó a la mesa a merendar. Pasó una tarde muy divertida, dada la alegría que su novia mostró por el regalo, marchándose más tarde, pero no sin antes decir a su novia que el próximo domingo no podría venir, ya que tendría que ayudar a su padre a trastejar el techo del granero.

Pasaron los días  y, por fin, llegó el domingo, quedándose el muchacho en su casa, ayudando a su padre como le había dicho a su prometida, y pensando que ésta estaría tranquila en su casa. Al día siguiente, más tardó el joven enamorado en levantarse que en enterarse de que su n0via se había marchado el domingo al baile. Esa misma mañana, sin esperar a la tarde, el muchacho marchó para el pueblo de su novia, peleó con ella y rompió el noviazgo.

Pasado el tiempo, iba el muchacho caminando de noche hacia su casa por una empinada vereda, cuando de pronto se encontró con un burro que andaba extraviado. Sin pensarlo, se subió en él y decidió ir montado hasta la puerta de su casa. Cuando llevaba diez minutos de camino, el animal empezó a dar tan fuertes saltos y patadas que el muchacho tuvo miedo de romperse la cabeza, y viendo que el burro no se calmaba sacó la navaja y le cortó la oreja, guardándola en su mochila y bajándose del animal antes de que lo tirara.

Al fin llegó a su casa y le contó lo sucedido a su familia, pero he aquí que cuando fue a enseñarles la oreja del burro, quedaron todos aterrorizados, pues la oreja ya no era la del animal sino la de una mujer, oreja que tenía la misma dormilona de oro que le había regalado a  su novia.

“¡Cruz perro maldito!”, fueron las palabras que dijo la madre del muchacho, al tiempo que le decía a su hijo que tirara la oreja al suelo y se santiguase.

Desde aquel día dicen que a la muchacha siempre la veían con un pañuelo que le cubría la cabeza. Nunca se supo la causa, pero lo que sí supieron todos los vecinos fue el relato de una vecina de la joven que afirmaba que por las noches la veía pasea r por la azotea de su casa hechando maldiciones al cielo, sin pañuelo y mostrando la oreja cortada.

 

EL NOVIO MALEFICIADO

Cuenta la leyenda, que una vez hubieron dos jóvenes  que se enamoraron profundamente, hasta tal punto de que jamas dejaban de verse un día.

Pasaron los años y aquella pareja se querían cada vez más, pero un día el joven enamorado comenzó a dejar de querer a su novia, pues de pronto le dió su corazón a otra joven del lugar más hermosa y bella que su anterior amante. El muchacho, sin darle explicación, abandinó a su prometida y empezó a cortejar a la nueva candidata.

Pasaron los meses, y de pronto el chico cayò gravemente enfermo de un mal desconocido, pues ningún médico daba con la causa de la enfermedad.

Recurrieron luego a una curandera, pero ésta tampoco pudo curar aquel mal,  ya que,  según unas pruebas que le hizo la entendida, era un embrujo que le había hecho  su novia con una figurilla de cera traspasada con agujas y alfileres. Añadió la curandera, que el muñeco se encontraba en sitio oculto, por lo cual no se podía curar el joven hasta que apareciese la figurilla.

El chico empeoró cada vez más, hasta que al fin murió.

La causa de su muerte se dijo que fue el maleficio que le echó su primera novia que era bruja, a la que vieron muchos testigos, en más de una ocasión, paseando por la fachada de la casa de su novio, cantandole lo sigyientes:

“Aunque vayas todos los días a la botica, ese mal que te mata no se te quita”.

 

 

LA ANECTOTA DE UN HOMBRE MALTRATADO POR LAS BRUJAS

Dicen que un día, cuando este hobre íba hacia su casa le pasó un caso que jamás pudo olvidar. El vivía en un pueblo que está en las cumbres, y una noche cuando pasaba por la vereda, donde hay dos lomos, decidió sentarse a un lado del sendero y tomarse un buchito de vino de una botella que llevaba en su mochila. Luego se levantó y siguió su camino. Llevaba ya largo rato caminano, cuando, de pronto, al llegar cerca del primer lomo, vio que lo estaban esperando las brujas colocadas en dos grupos, uno en cada lomo. Al verlas, el hombre trató de alejarse de ellas, pero se aproximaron a él y lo encerraron en un circulo, mientras le cantaban canciones picarescas y se remangaban las enaguas enseñándoles sus atractivas piernas excitadoras a la luz de la luna. Ante esto, el hombre fue a echarle mano a una, mometo en el que, lo agrarraron y lo subieron a lo alto del primer lomo, lanzánadolo por el aire a las otras brujas del segundo lomo. Y cuenta le leyenda, que las brujas estuvieron toda la noche lanzando al hombre de un lomo a  otro, mientras le cantaban lo siguiente:

” Hermana ten al hombre que las piernas me quiso tocar”.

La brujas del otro lomo, mintras devolvían al hombre, contestaban:

” Hermana no queremoas a este hombre, ahí te lo mando a ver si aprende a volar”.

 

 



LA NOVIA DEL AQUELARRE

Hubo una vez un pastor de ovejas que le gustaba mucoo las muchachas, siempre estaba metido en bailes  corría detrás de todo aquello que tuviera falda. Pero como a todos,un día le llegó su hora y se volvió loco por una joven con la que pensó casarse.

Cuando la tía del joven pastor, que era bruja, se enteró del noviazgo de su sobrino, lo llamó y , sin darle ninguna explicacion, le dijo que aquella muchacha no era buena para él.

– ” Pero tía, si mi novia es de lo más formal y horada que he visto jamás ” -.

Así, con estas palabras  el joven pastor se dirigió a su tía, pues no comprendía cómo habiéndose echado una novia tan buen ella quería que la dejara. Como vio preocupado a su sobrino, su tía lo miró fijamente, y le dijo:

– ” Por el día reina la luz y el calor, y por la noche el frío y una osurdad que da pavor “-.

– ” No entiendo tía lo que me quieres decir ” – .

– ” Pues ven esta noche a casa y lo entenderás ” -.

Al llegar la noche, el joven pastor acudió a casa de su tía, conversaron un rato y luego lo invitó a tomar una extraña bebida, cuyo conponente principal era adormidera, hierba usada por las brujas, hecho por elcual el muchacho se repugnó un poco, pero su tía insistió que tenía que tomárselo si quería saber la razón del por qué no le gustaba su novia.

Al rato, el muchacho caía profundamente en un sueño, en medio del que se sintió volar hacia un monte donde unas brujas danzaban alrededor de una hoguera. El demonio presidía el acto y todas las brujas contaban sus fechorías de la semana. Vio la cara de todas las brujas, desconocidas para él, pero de pronto se dio cuenta que otras brujas se incorporaban al aquelarre, y grande fue su sorpresa al ver cómo una de ellas era su tía, y lo peor del caso fue que una de las más maléficas era su novia.

Al final regresó de aquel viaje, despertó en la cocina de su tía y, mirando a ésta y sin decirle nada, marchó para su casa donde se acostó. En medio de este segundo sueño. el pastor soñó que un murciélago le estaba chupando la sangre del cuello, se despertó y, efectivamente, había un pequeño animal de esos intentándole clavar sus pequeños dientes. El joven le dio una sacudida con la mano y, apretándelo el cuello, lo mató.

Al día siguiente corrió por el pueblo la noticia de que la novia del pastor había aparecido ahorcada, habiéndola encontrado en el mismo lugar donde el joven puso el murciélago: a los pies de la cama. El pastor comprendió todo aquel extraño asunto de brujería y los consejos de su tía, pero, aunque lo intentó, jamás encontró el murciélago que había matado.

 

– D G: B: –

 

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