EL MISTERIOSO MUNDO DE LAS BRUJAS

Cualquier niño imagina a la bruja  como una mujer vieja y fea

que atraviesa rápidamente los aires subida en su escoba .

Quien no ha oído hablar cuando era niño espeluznado las leyendas que,

en boca de nuestros abuelos,

nos transportaban al oculto y misterioso mundo de las brujas.

Un mundo esotérico que, durante varios siglos, se ha mantenido en el más profundo silencio,

quizá porque las brujas y hechiceras sean muy reacias a comunicar sus artes maléficas

o porque el temor todavía revolotea sobre nuestra cabezas.

La brujeria es un aspecto de un fenómeno más amplio que es la magia, entendida ésta como todo conjunto de prácticas destinadas a poner en acción fuerzas sobrenaturales que se cree influyen en acontecimientos naturales o humanos. Los antropólogos suelen hacer una distinción entre magia blanca, que se ocupa de curar o proteger contra algún mal, y magia negra, cuyos adeptos se dedican a prácticas perjudiciales para los demás. A los practicantes de la magia blanca se les denomian santiguadores o curanderos; mientras que las practicas de la magia negra, por su parte, es propia de brujas y hechiceras.

La bruja  está poseida por el espíritu del mal, utiliza poderas ocultos, al tiempo que se comporta de una forma socialmente aberante. Para ponerse en contacto con los espíritus malignos se vale de los conjuros, invocaciones con connotaciones satánicas que permiten satisfacer sus deseos llenos de afán destructivo.

Como es lógico, caben distintas combinaciones en estos roles, pudiendo encontrar a veces a brujas que son hechiceras, o a santiguadoras que también son curanderas. E incluso hay curanderas a las que el rumor popular considera como hechiceras ocultas, tal como da a entender el dicho siguiene:

<< El que sabe hacer el mal, también lo sabe curar>>.

En todo caso, lo que interesa es resaltar la antítesis entre el bien y el mal (sociales)  que ambos pares de figuras simbolizan. La bruja y la hechicera son las que representan el polo negativo y atraen sobre si el temor y el odio del pueblo. La santiguadora y curandera, encambio, son las que restauran el bien,  las que revierten el desorden provocado por las brujas y hechiceras.

VATICINIOS BRUJERILES DE LA RECIEN NACIDA

Las brujas pertencen al  mundo femenino, en el que está contenido el mal. Sobre el hecho de que las brujas perenezcan a esta parte de la humanidad, encontramos  una serie de vaticinios, respecto a la potencial actividad brujeril de la recien nacida, que nos pone de manifiesto su relación con el sexo.

  • La niña que nazca el Día de los Difuntos a las doce de la noche puede hablar con los muertos.
  • Cuando una mujer tine siete hijas y nungún varón, la última será bruja.
  • Naciendo dos hembras gemelas y una de ellas falleciese, la que sobreviviere, será buena para curar los hechizos.

Las brujas no son aficionadas al matrimonio. Es muy raro que se casen pero alguna de ellas, de vez en cuando, suele encapricharse por algún hombre, al que persigue noche y día.

A la bruja se la considera incapaz de llorar, aún  cuando, en circunstancias extraordinarias, pueden derramar alguna lágrima, pero muy pocas.

Con sus conjuros y encantos ejercen un dominio completo sobre las personas, siendo uno de sus poderes irresistibles – el mal de ojo – con el que infligen toda clase de daños a personas, animales y platas.

La bruja cuando realiza sus prácticas malignas, carga un objeto que maleficia con intenciones que desea que se apoderen del maleficiado.

La bruja, cuando desea hacer daño a una determinada persona, lo hace con sortilegios, ante lo cual el maleficiado no puede curarse y para ello  en sus conjuros, invoca al demonio por quien siente gran devoción y por quien es capaz de dar su vida.

La brujeria pasa por ser práctica exclusiva del sexo femenino, y es corriente la creencia de que existen dos clases de brujas:

La bruja propiamente dicha, que puede causar daño en virtud de una cualidad orgánica a ella, que posee por herencia y de la que puede ser incosciente, y la bruja maligna, que ha pretendido técnicas pertinentes particulares (ritos, conjuros, encantamientos, etc. ) susceptibles de dañar a otras personas, existiendo pasión en sus prácticas.

Para muchos la brujería – hechicería, es  un resto abstracto de otros tiempos destinado a la desaparición, pero para otros es  un hecho concreto, vigente y amenazador.

De ahí la frase popular gallega … “Eu non creo nas meigas, mais habelas, hainas”

(“Yo no creo en las meigas, pero haberlas, haylas”).

AQUELARRE

El aquelarre es la fiesta por excelencia de las brujas, la cual se celebra en aquellos parajes que, popularmente, se conocen como el ” Llano de las Brujas “, lugar que suele estar situado en la parte más adentrada, oculta y alta de los montes. La ceremonia tenía lugar los lunes, jueves o sábados de cada semana y, en especial, en Cuaresma y Semana Santa. En esos días las brujas llegaban al punto de reunión montadas en escobas o en mangas de ruecas, encendían una hoguera, y se ponían a la orden del demonio que, en forma de macho cabrío, presidía la ceremonia del sexo y del mal. Ante el Prìncipe de las Tinieblas, las brujas se inclinaban con devoción y permanecían desnudas, mientras contaban las prácticas maléficas que habían ejercido durante la semana. Era la terrible fiesta bajo la Luna, la fiesta carnal del demonio, donde las brujas canataban y bailaban al son del pandero, allá por el siglo XVI  y XVII, y que hay razones para suponer que no ha muerto.

El aquelarrre es nocturno, porque la noche es muerte y dominio de los muertos; horas de negras sombras y silencios, vasto campo para leyendas y brujería. El imperio de los  muertos, ánimas y brujas, es la noche llena de misterios los estrechos caminos y encrucijadas, en las que se ejecutan diabólicas prácticas. De ahí la siguiente copla popular:

” De las doce a la una corre la mala fortuna

de la una a las dos corre la gracia de Dios”

El aquelarre u orgìa diabólica, casi siempre coincidía con las fechas religiosas, celebrándose la reunión a la media noche, hora en la que, entre danzas macabras y grandes carcajadas, las brujas experimentaban la sensación de volar, la cual era producida por un ungüento mágico con el que se frotaban la piel, concretamente por la parte de atrás de las orejas, el cuello, a lo largo de las carótidas, las plantas de los pies y los sobacos, este ungüento alucinojeno contiene entre otras sustancias, las siguientes plantas:  Belladona, Mandrágora, Estramnio y Beleño. El antropine que contiene estas plantas es absorbido a través de la piel, por lo que las brujas sienten  que vuelan, lo que se debe a esta pomada mágico – alucinógena.

MANERA DE AHUYENTAR A LAS BRUJAS

Las brujas produjeron tal pánico y terror en los habitantes de los pueblos, que dificil fué la vida tranquila y serena de estos. Pero, a pesar de la maldad que ejercían estas hijas del demonio, los habiatantes de los pueblos jamás se atrevieron a delatarlas, pues ante la posible venganza, preferían huir de ellas. Además de esto era frecuente que las gentes de nuestros pagos ayudaran a las brujas, encubriéndolas de los inquisidores, echo lógico, ya que el pueblo, en un principio volcado a las prácticas supersticiosas, consideró al Tribunal de la Santa Inquisición como un elemento molesto y temible, cuya actuación dejó huella en pueblos de toda España.

La brujería llegó a dominar de tal manera a la población, que se llamó bruja a toda mujer que paseara solitaria de noche, que mirara a alguna persona de reojo, que se mostrara devota o espantadiza, y hasta la que riera con carcajadas exorbitantes, es decir, toda mujer cuyo comportamiento se apartar del habitaula del pueblo donde residía. Como es lógico pensar, muchas mujeres se comportarían de estas maneras sin ser brujas, peo he aquí que, ante la duda, nuestros abuelos, que de esto sabían mucho, conocían el uso de prácticas para detectar a las brujas.

La iglesia condenó la superstición y la brujería, pero nuestros antepasados realizaron curiosas prácticas para defenderse y ahuyentar los ataques diabólicos de las brujas:

PRACTICAS DETECTORAS

  • En un circlo dibujado en el suelo se graba una cruz en su interior y, al pasar gente, se claba un cuchillo o una navaja en el centro de ella. Si pasa una bruja se quedará “clavada” y desnuda en el sitio hasta que se retire el cuchillo. Este sistema es popularmene conocido como “clavar la bruja!”.
  • Si estando encendidas unas velas a las ánimas del purgatorio entra una mujer y se apagan, es señal de que es bruja.
  • Las que no se santigüen anete las cruces de los caminos es bruja.
  • Si la bruja adopta forma de gato y no se deja poner un lazo rojo, seguramente se trata de una bruja transformada.
  • Si la bruja adopta la forma de otro animal y atándole un cordón de San Francisco retoza antes de que salga el sol, es clara señal de que estamos ante la presencia de una bruja.

PRACTICAS DEFENSIVAS

Las brujas tenían la costumbre de salir de noche al encuentro de los viandantes que regrasaban a altas horas de alguna fiesta, parándoles en medio de los caminos, para luego cantarles en corro, lanzarlos por el aire o darles tal vapuleo que le producian magulladuras de consideraciòn. Por si fuer poco, si se enamoraban de alguno y éste no le correspondía en su amor, lo esperaban en los lugares mas ocultos y lo apredreában, dándole en algunos casos, auxiliadas por sus amigas brujas, una “comida de palos” con las varas más fuertes que pudieran encontrar.

Ante esta clase de hechos, se fueron creando una serie de prácticas para defenderse de los ataques de las brujas, así como para preservar las casas de sus conjuros, entre las que figuran las siguienes:

  • Pronunciar la sguiente frase: “¡Cruz, perro maldito, vete a la mar cuajada a hervir!”
  • Recitar la siguiente formula:
  • “Cruz, cruz perro maldito, huye de este aposento, sal , quémate y no vuelvas, huye como el viento”.
  • Colocar una tijera en cruz debajo de la almohada.
  • Echar agua bendita en todos los rincones de la casa.
  • Hacer un circulo y clavar un cuchillo en el centro.
  • Hacer una cruz con los dedos indices de ambas manos cruzados o, simplemente, con el dedo índice y el pulgar de una misma mano cruzados.
  • Rezar una oración religiosa.
  • Un farol ecendido. En este sentido hemos de decir que, antiguamente, era frecuente el hecho de que, cuando una mujer daba a luz, la partera era acompañada a casa de la parturienta en medio de dos personas, las cuales llevaban faroles ecendidos,ademas de tijeras abiertas en cruz, con el fin de evitar los ataques que las brujas realizban a la partera para que no pudiera asistir a la embarazada y malograr asi el parto de ésta, para poderse  llevar al recien nacido.

Otra costumbre preventiva era la de pintarse una cruz con tintura de cochinilla en las plantas de los pies, para no pisar sobre las huellas que dejaran las brujas y así no llegar a sus sitios maléficos. Otra costumbre , era la de hacer una cruz con agua bendita en el tronco de las plameras, para que de este árbol no hicieran escobas que les sirviesen en los aquelarres brujeriles “.

NO ES QUE NOS FALTE VALOR PARA COMPRENDER CIERTAS COSAS QUE POSEEN MISTERIO

ES QUE SON MISTERIOSAS PORQUE NOS FALTA VALOR PARA COMPRENDERLAS

– Domingo García Barbuzano –

(Brujeria en Canarias)

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