♣ LAS HADAS OS DESEAN UNA MÁGICA ENTRADA DE OTOÑO ♣

Letra e Verde y Moradan Otoño, cuando la naturaleza cambia su color y se tiñe de tonos rojizos y dorados, y los días se vuelven cada vez un poco más cortos y fríos, irrumpen en los bosques y los campos, las hadas de las flores de esta estación. Las plantas grandes y fondosas, como el fresno, la espinera blanca y el saúco, el roble y el grácil endrino, y también la zarzamora y la lantana, cuidan de sus respectivas plantas junto a sus compañeras que hacen que los frutos otoñales, carnosos o secos, sean deliciosos y nutritivos para los seres humanos y los animales.

La bellota, la baya, el hayuco, la mora negra, la castaña, la avellana, la manzana silvestre, la brionia o la alheña, todos ellos tienen un hada que los protege y los hace crecer fuertes. Estas hadas visten fundamentalmente, con los colores pardo, carmesí, morado, malva, características de los árboles, plantas y frutos del otoño. Algunas incluso tocan su cabeza con los involucros o cápsulas que rodean las semillas y los frutos, poniendo de manifiesto su total armonía con ellos.

En pleno equinoccio de septiembre las hadas del otoño celebran el festival de la luna llena, en el que, bajo su resplandeciente luz, se reúnen sobre un campo de trigo para dar cuenta de un pródigo banquete propio de esta estación del año. Antes de empezar a comer, no obstante, el hada de la espinera blanca vierte con solemnidad una libación de vino de prímula en el suelo. Esta especie de ritual asegura una abundante cosecha para los campesinos, que consideran a las hadas del otoño sus mejores aliadas.
 

 

 

Letra e Verde y Morada l otoño para las hadas es también un tiempo bueno para descansar antes de que las nieves del invierno y los vientos helados las sobrecarguen de trabajo. Ya sabemos lo acupadas que estararán cuidando de los bosques y sus habitantes. Así que durante este mes, se toman un tiempo de descanso. Las hadas se esconden en la espesura del bosque, allá donde la bruma tarda más en desaparecer, allí existen lugares especiales para que las hadas puedan recuperarse. Son espacios mágicos solo conocidos por ellas y donde no llega ninguna precencia humana. Rincones y claros perdidos entre los árboles, son refugios ideales para las hadas que quieren estar solas.

.

Las hadas conocen bien la importancia de la soledad plena, la que permite estar con uno mismo y reflexionar. Encontrar el verdadero sentido al diario vivir, sin que voces ajenas distraigan el discurrir del pensamiento.  Ni siquiera ellas escapan de la influencia del mundo que las rodea y es importante el reencuentro con el íntimo ser. Renovarse, reconocerse, dejar atrás lo que molesta en el alma y volver con nuevas energías y espíritu alegre.

.
El silencio de las hadas no es un silencio triste, sino prometedor, un silencio que limpia y enriquece, que atempera el carácter y fortalece el ánimo.
Si alguna vez tienes la fortuna de encontrarte en un bosque, y, de pronto éste se vuelve tan silencioso que puedes oir el latido de tu corazón, es que has llegado a un lugar reservado al silencio de las hadas. Respeta esa quietud y aléjate sin hacer ruido.
 

Letra e Verde y Moradan otoño la naturaleza sigue el ciclo vital. Las plantas de hoja caduca empiezan el colorido proceso que les llevará a perder las hojas.  Durante el otoño, disminuye la luz del sol y   los árboles  se ponen poco a poco durmientes y esperan a que llegue de nuevo la primavera .

.

También el otoño es época de recolección de frutas carnosas y de otras que podemos guardar, como los frutos secos, algunos son efímeros, y otros son exóticos y salvajes;  esos frutos del bosque con ricos sabores, colores y aromas como: las almendras, almecinas, avellanas, castañas, nueces, bellotas, endrinas, zarzamoras, acerolas, dátiles, higos, azufaifos, arándanos, madroños, grosellas, cacahuetes, pistachos…

.
Otra planta que proligera en esta época es el hongo ese organismo subterráneo, cuyo fruto no es otro que la seta. Hay muchas especies. Suelen crecer en la humedad que proporciona la sombra de los árboles, pero también en cualquier ambiente húmedo y con poca luz . Unas especies son comestibles y otras son venenosas. Así que,  mucho cuidado al recolectarlas,  fijaros bién y no os eqivoquéis pués los duendes maléficos siembran el bosque de setas de vivos colores para que parezcan bonitas a la vista y  apetecibles al paladar pero una vez ingeridas su efecto es letál.

 

♣  SNALYNDAE  ♣

LA DAMA GRIS O HADA DEL OTOÑOMORA AL OESTE 

DESDE LA LUNA AMPARA  A  LOS AMANTES ♥

Y SUS LAGRIMAS DE OCASO SON LA POESÍA

♥ ES UN HADA ENAMORADA ♥

 Letra e Verde y Moradal otoño comienza, tras muchos cambios en mí, sigo cambiando, no me detengo…
El otoño comienza…  abro mis pétalos, despierto y saludo al sol, desprendo lo que tengo para dar vida, para seguir.
La naturaleza me espera con los brazos abiertos, con su cálido, frío, tormentoso ser, tan cambiante, como yo. Me encuentro en cada fase de ella, en cada explosión artística de ella, soy el vapor que se eleva, soy la lluvia que cae después, soy la gota que perdura en el viento, que se desliza por las hojas, soy esa hoja que se desprende, que revolotea en el viento, que cae, que se desintegra y se vuelve parte de la tierra.
.
Esa que después es aire cálido, el que de repente es insoportable, mi debilidad. No tengo mucho que decir sobre el verano, no lo considero parte de mi, pero es algo que tengo que vivir, pues es parte del preludio, el preludio del otoño.
.
Otoño…  Todo de mí…. Es una explosión artística, cada tono es una sensación, café melancolía, rojo amor… 
.
Otoño, aquel que se transforma, que deja caer todo para volver a dar vida…  Aquel que quiere avanzar, cambiar de la manera mas expresiva…. 
.
Esa soy yo, Snalyndae en vida….  Esa de “cuerpo chiquito, pelo oscuro, ojos color negro, piel clara, esa que sufre por las cosas que hace pero en vez de remediarlas llora… 
Esa que vigila a los amantes cuidando que si se separan se reencuentren… 
Esa que es romántica por naturaleza, amante de la poesía, tierna, cariñosa y dulce.
.
Ella era Snalyndae en verdad… Snalyndae Dama Gris, Hada del Otoño.. Mi segunda ninfa, mi segunda musa, mi segunda deidad.. La primera es la naturaleza, la naturaleza en general.
Oh, mi bella naturaleza.. Oh, mi bella Snalyndae..

EL EQUINÓCCIO DE OTOÑO

  La ruta cíclica anual que sigue el sol a través de nuestros cielos

Letra e Verde y Moradal verano ha pasado, y los días se han ido acortando poco a poco hasta llegar a este día, en el cual la duración del día es igual a la duración de la noche.  Es el punto medio entre solsticio y solsticio, entre el día más largo del año y el día más corto del año.

En la primera semana se celebra  la luna de la cosecha (the harvest moon), o la última luna llena antes del equinoccio de otoño.  En sociedades antiguas esta era una semana de festividades para celebrar el fin de los trabajos agrícolas para el resto del año, y para darle la bienvenida a los tiempos de descanso, descanso para los agricultores, y descanso para la tierra.

También por ahí viene la festividad del día de los muertos ó difuntos, celebrado en algunos sitios el 31 de octubre, y en otros sitios el 1 de noviembre.  La frialdad que se posa sobre la tierra, y la aparente muerte de la vegetación es observada en estos festivales de orígenes paganos, recordándonos dentro de los ciclos de la tierra nuestra propia mortalidad.

 La sincronización de eventos estelares con rituales personales conecta nuestra esfera personal con el cosmos.  “As above, so is below” dice el adagio mágico.  Lo que sucede en las estrellas no es nada más que una reflección de lo que sucede aquí adentro, adentro nuestro, y viceversa.

En nuestra ruta hacia los días más oscuros que se aproximan, hoy es un buen día para meditar en el balance que a lo mejor añoramos, en encontrar ese centro de gravedad muchas veces tan elusivo.

Tomate un rato para visualizarte dentro del cosmos.  Prende una vela, abre una botella de vino, y siéntate a meditar.

CELEBRACIÓN DEL EQUINOCIO DE OTOÑO CELTA

Letra e Verde y Moradan la cultura Celta el Equinoccio de Otoño era celebrado con austeridad. Los Druidas oficiaban ceremonias intimistas y en ellas despedían el verano, agradecían los frutos cosechados y solicitaban de los Dioses, sobre todo de la Diosa Epona, la bendición de los frutos sembrados.

Los altares reunían los colores de esa estación. Los ocres, naranjas y rojos… toda la gama de dorados y cobrizos, como las hojas que comienzan el desapego de la Madre Tierra.

Entre las hojas secas que simbolizan el final de la etapa de sol colocaban ramas de árboles de hojas perennes como el pino o el abeto para simbolizar la continuidad de los ciclos y lo mas importante: las manzanas. Ese fruto tan valorado y con tanto simbolismo en nuestra cultura.

Este tiempo representa la cosecha. La promesa hecha en el verano y ahora convertida en realidad. La madre tierra dando a sus hijos los nutrientes y la abundancia, los elementos necesarios para sobrevivir el invierno por venir, pero al mismo tiempo, simboliza la concepción de la muerte de las plantas convirtiéndose en renacimiento a través del misterio de las semillas.

Este el día en que la luz se acerca a la oscuridad, es la época del año en que la noche vence al día. Este es un tiempo para descansar del trabajo duro, es un tiempo que nos obliga a reflexionar sobre lo que hemos hecho, también es un tiempo ideal para el aprendizaje, para la lectura y la preparación personal e interna, con todo lo que hemos aprendido en la primera parte del año.

 

SI TE HA GUSTADO ESTE POST ME ENCANTARIA SABERLO

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s